Paso 2:

Prepárate para donar.

Después de haberte unido al registro como donador de médula ósea se analizarán tus datos genéticos y se te incluirá en la búsqueda de compatibilidad con pacientes.

Todos los días, los doctores revisan esta base de datos y si encuentran un match entre tu información y la de uno de sus pacientes, nos pondremos en contacto contigo.

Una vez que aceptes continuar con el proceso, te pediremos una muestra de sangre y se te hará un examen médico para confirmar el match.

Si todo va bien, te pediremos que participes en una sesión de orientación donde te vamos a dar información detallada acerca del procedimiento de donación y recuperación, así como los efectos secundarios. En todo momento podrás preguntarnos lo que sea, no te quedes con ninguna duda.

Después, llenarás un formato de consentimiento informado. Todo esto nos servirá para confirmar que la donación es segura tanto para ti como para el paciente, ¡y así es como ayudarás a salvar una vida!