Preguntas frecuentes sobre el trasplante de médula ósea

El Dr. Óscar González Ramella es un reconocido hemato-oncólogo pediatra y trasplantólogo de médula ósea con amplia experiencia dentro y fuera de México. 

Inició sus estudios profesionales en la Facultad de Medicina de la Universidad de Guadalajara en 1985, y desde entonces se ha centrado en hemato-oncología y trasplantes de médula ósea pediátrica, sub-especialidad que estudió en el Hospital Pediátrico Universitario de la Universidad de Tübingen, Alemania. Cuenta con un Doctorado en Ciencias Biomédicas por la misma institución germana, distintos diplomados, así como estancias en instituciones médicas alrededor del mundo. Ha participado en congresos y expuesto su obra en Suecia, Alemania, Francia, España, Portugal, Noruega, Hungría, República Checa, Suiza, Turquía, Egipto, Holanda, Japón, Australia, Cuba, Brasil, Chile, Canadá, Estados Unidos y México, entre otros países.

Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores (SNI), es autor de distintos capítulos en 15 libros nacionales e internacionales, y ahora ayuda a otros doctores, pacientes y cuidadores de los mismos a disipar sus dudas en torno al trasplante de médula ósea mediante las respuestas al siguiente cuestionario:

Preguntas frecuentes respondidas por el Dr. Óscar González Ramella, vocero de Be The Match® México.

La probabilidad de rechazo cuando tenemos un paciente 100% compatible es muy baja, siempre y cuando se sigan todos los procedimientos y los procesos adecuados. 

Cuando existe una incompatibilidad menor, por ejemplo cuando es 9 de 10 compatible u 8 de 10 compatible, las posibilidades de rechazo aumentan; en ese caso lo que hacemos los médicos es aumentar la inmunosupresión para evitar el rechazo.

El rechazo al trasplante es una complicación rara en estos momentos, realmente no es una complicación frecuente; sin embargo, es importante preguntarle al médico, dependiendo la compatibilidad que se tenga con el donador y el receptor, cuál es la posibilidad de rechazo.

Cuando se hace un trasplante haploidéntico, que es cuando es la mitad compatible y utilizamos al padre o a la madre, las probabilidades de rechazo aumentan significativamente.

Los cuidados postrasplante que debe tener un paciente van a depender muchísimo del tipo de trasplante que se realice, pues hay distintos: trasplantes autólogos, alogénicos, haploidénticos… 

Generalmente siempre referimos a los familiares, cuidadores o al paciente que son 100 días de cuidados máximos. Los primeros 20 a 25 días están dentro de la unidad de trasplante y después el paciente se va a su casa. 

Durante los primeros 100 días tratamos de que el paciente no salga, que se lave las manos, que coma bien. Y en este momento, que estamos en medio de una pandemia, los cuidados son muy parecidos a los que tenemos para no infectarnos. 

Obviamente también hay que seguir la medicación correspondiente, que también va a depender de cada trasplante.

Las veces que son necesarias en general es una, y lo que intentamos los médicos es hacer solamente un trasplante. En algunas ocasiones, si el paciente presenta una recidiva o una recaída del tumor o de la enfermedad, se puede intentar hacer un segundo o tercer trasplante. 

En el caso de que se requiera un segundo trasplante, es decir que el primero no funcione o el paciente recaiga, se trata casi siempre de buscar un donador alterno, esto es un donador en el registro que sea genéticamente parecido o incluso el padre o la madre.

En algunas ocasiones se podría requerir al mismo donador, esto lo decidirá el equipo de trasplantes dependiendo de cada caso. Sin embargo, si tenemos más de un donador, casi siempre se opta por ese segundo o tercer donador.

Un trasplante se considera exitoso cuando el paciente implanta (injerto). 

El implante es cuando el paciente recupera las células; es decir, que las células que produce la nueva médula ósea ya no son las de él sino que son las del donador. Esto ocurre casi siempre entre el día 15 y el día 25; y podemos decir que cuando ocurre el implante, el trasplante es exitoso. 

En algunas ocasiones el paciente pudiera perder el implante, es decir que vuelve a perder la médula ósea que el donador le otorgó. Esto ocurre de forma esporádica y rara, y generalmente ocurre antes del día +100.

Una manera de saber si cuando el paciente recupera las células, estas son células del donador o son sus propias células, partiendo de que lo ideal es que sean obviamente las células del donador, es aplicar una prueba llamada “quimerismo celular”: consiste en medir el ADN de las células y saber si ese ADN corresponde al donador y no al paciente. 

Este quimerismo se realiza en diferentes tiempos después del trasplante: el primero se hace al día +30, es decir después de un mes, y el siguiente al día 100.

La complicación más frecuente y la más temida en un paciente después del trasplante, es un padecimiento que se llama “enfermedad injerto contra huésped”. En esta enfermedad los linfocitos nuevos del donador atacan a las células del paciente; entonces digamos que es una reacción inversa, y es una complicación que no se puede prevenir. 

Sin embargo, cuando existe un match completo es mucho menor el riesgo de que exista. También cuando el donador es un hermano; por eso en Be The Match® y en los centros de trasplante de la misma red trabajamos en encontrar un donador lo más compatible posible, sin embargo no hay restricción.

Otra complicación también muy temida es la recaída. Realmente durante el trasplante existen pocas complicaciones. La más frecuente es una reacción alérgica a las células o, en el dado caso de que estén congeladas, al elemento que las congela.

Esta es una pregunta difícil de responder porque hay que individualizar cada caso. No es lo mismo un trasplante en un niño de 5 años con una leucemia, que un trasplante en una persona de 60 años con un linfoma. 

Entonces, el éxito del trasplante definitivamente hay que preguntarlo al médico que esté tratando tu caso. El éxito dependerá de tu enfermedad, tu donador y tú mismo como paciente.

El proceso de búsqueda es relativamente fácil. Lo que se hace al paciente, a sus hermanos y a sus padres es tipificarles los antígenos HLA: un procedimiento muy sencillo en el que por medio de un hisopo se raspa la mejilla y ese ADN se envía a un laboratorio que tipifica los antígenos. 

Si el paciente no tiene un familiar compatible, entonces se pasa al siguiente paso que es buscar en los casi 30 millones de donadores que tiene el registro internacional de Be The Match®; y si ahí no se encuentra un donador, se busca en todos los registros hermanos en Brasil, España, Alemania, etcétera, tratando de hallar un donador.

Realmente el trasplante de médula ósea no es más que una transfusión hiperespecializada. Mucha gente lo confunde, por la palabra trasplante, con una cirugía.

El paciente se prepara en la unidad previo al trasplante, se le da quimioterapia y/o radioterapia; y después de 7 a 10 días aproximadamente recibe por un catéter central, que generalmente es uno que está dirigido al corazón, las células que van directamente al torrente sanguíneo, a la sangre. 

Las células solitas regresan a la médula ósea. Entonces realmente el proceso es muy sencillo y es igual para pacientes adultos o pediátricos.

Un paciente que va a ser sometido a un trasplante, obviamente debe seguir paso a paso lo que su médico tratante le indique. Generalmente no exponerse a infecciones, ya que no podemos trasplantar a un paciente infectado. 

En este momento de pandemia, hay que estar seguros de que no tiene COVID-19 y debe estar muy bien alimentado; además de que se tiene que hacer un reporte de cómo está su corazón, su riñón, su hígado, lo cual hacemos por medio de exámenes. 

Básicamente es comer y tener un estado anímico adecuado.

Los padres siempre somos la mitad compatibles con nuestros hijos. Cuando tenemos un bebé, el padre dona la mitad de los genes. Los espermatozoides y los óvulos traen la mitad de la información genética consigo respectivamente, y una vez que se unen se llega a la cantidad completa de ADN. Entonces, un padre siempre va a ser 50% compatible. 

¿Puede ser un padre el donador? Sí. En dado caso de que no se encuentre un donador con un porcentaje mayor de compatibilidad, se puede realizar un trasplante haploidéntico, “haplo” significa la mitad; entonces se puede utilizar a un padre o un hermano que compartan la mitad del material genético. Son trasplantes que no en todas las unidades se realizan, entonces también hay que preguntar a los médicos si pueden hacer un trasplante haploidéntico en tu hospital.

En este momento, muchísimas unidades en el mundo están optando por trasplantes haploidénticos, sin embargo se sigue prefiriendo tener un donador 100% compatible.

Existe un gran listado de enfermedades que pueden curarse con un trasplante de médula ósea. Son más de 70, algunas de ellas muy raras. Sin embargo, a grosso modo la mayoría de los pacientes que se trasplantan son personas que tienen algún cáncer relacionado con la sangre, que son principalmente leucemias tanto agudas como crónicas y linfoides como mieloides, y también algunos trastornos como aplasia medular y linfomas.

Sin embargo el número de enfermedades es enorme, entre ellas hay unas muy raras como algunos síndromes de inmunodeficiencia severa combinada hereditarios, u otras enfermedades también de origen hereditario.

Si quieren conocer el listado completo, aquí pueden encontrarlo.

Una vez que los médicos que vamos a hacer el trasplante tenemos la tipificación de los posibles donadores, que puede tomar de 5 a 10 días, lo que se hace generalmente es buscar al donador más joven, primordialmente del sexo masculino debido a los embarazos, y que sea el más compatible con el paciente.

Para ello existe un programa llamado MatchSource® que tiene Be The Match® y que opera mediante un algoritmo que busca las similitudes entre el ADN de pacientes y donadores. A la par, los médicos realizamos una llamada telefónica a Minneapolis (Estados Unidos), sede de Be The Match®, y tenemos una junta con expertos. Ellos nos dicen, dependiendo de las características de la tipificación, cuál es el mejor donador para nuestro paciente. Si tenemos suerte, se escogerán 2 o si es posible hasta 3 potenciales donadores, esto para que si uno de ellos dice no puedo o no quiero, o no está en condiciones de realizar la donación, se siga entonces con el siguiente.